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¿No te resulta irónico que las ruedas dentadas, de ese artefacto tan preciso que dicta el incesante paso del tiempo, se burlen de tus ilusiones, sisándotelas con astuta malicia en cada latido? Mientras el teléfono, incansable chismoso, reparte confidencias en la penumbra…

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Al salir de casa, asegúrate de cerrar bien la puerta.

MicroRelato

(golpes reiterados con eco de inmensidad)

Con una mirada clavada Agnes se adentró en las sesudas cavidades oculares de aquel símbolo arcano cayendo en las profundidades de un sueño mientras retumbaba el sonido del posar de aquella oscura carta.

(Suena el tik tak de un reloj)

De súbito, desconcertada despertó. Estaba en casa, reposando en el sofá.

(suena carrillón del reloj de pared).

Miró su reloj de pulsera, comprobando la hora anunciada.

(suena teléfono móvil)

Agnes: ¿Sí? ¿Dígame?

Sargento: Aquí el sargento Hoobs. ¿Podría hablar con la Sra. Agnes Duff?

Agnes: Eh… sí, yo misma…

Sargento: ¿Está en casa? ¿Podríamos personarnos en su domicilio? Quisiéramos hablar personalmente con usted…

Agnes: Eh… sí, claro. ¿Sucede algo sargento?

Sargento: Bueno, si me permite le cuento al llegar. (de forma inmediata suena timbre de casa)

Agnes: ¿Quién es?

Sargento: El Sargento Hoobs. Agnes respondió atónita dado que no había pasado ni 1 segundo tras colgar el teléfono.

Agnes: Ahora le abro

Sargento: Buenas noches Sra. Duff. Verá, el caso es que hemos hallado el cuerpo de una joven en el Puente Pulteney en la localidad de Bath.

Agnes: ¿Quiere que cubra la noticia? reporto el suceso con discreción a la Agencia? ¿Está al caso mi superior ya? ¿Me permite que me desplace allí para empezar mi redacción con detalles del lugar del suceso? ¿Exactamente qué ha sucedido?

Sargento: Poco a poco Sra… podría acompañarle su marido o alguno de sus hijos?

Agnes: Eh… mi marido Gilbert está de viaje por negocios. Mi hijo Archy estará ya en el trabajo, hoy le toca el turno de noche. Tal vez pueda llamar a Alek. No sé si es apropiado que me acompañe mi hija Leslie, está arriba durmiendo. ¿Pero que tienen que ver mi marido o mis hijos en esto? ¿Por qué deberían de acompañarme? Resuelvo siempre mis asuntos profesionales sola, usted ya sabe, acuerdos de confidencialidad con la Agencia…

Sargento: Eh… mmm… De hecho, para serle sincero aprovechando que su hijo Alek es del cuerpo de policía contacté hace unos 30 minutos con el inspector del distrito de Bexley para comentarle y solicitarle que vinieran hacia aquí. ¿Y dice que su hija está arriba durmiendo? ¿Nos permite subir y despertarla?

Agnes: No entiendo bien lo que sucede, pero bueno… Sí claro suban, les acompaño. Les advierto que tiene un humor de perros al despertar. Espero que se hagan cargo y no se lo tomen en cuenta.

(Suena pasos con eco. Llama a la puerta cerrada)

Agnes: Leslie cariño, no te sobresaltes. Podemos entrar? Han venido unos policías que quieren hablar un momento contigo.

(Silencio)

Agnes: Cielo estos agentes no tienen toda la noche… Tienen sus quehaceres!

(Silencio)

Agnes: Cielo, voy a abrir la puerta y entrar acompañada con los agentes…

(Sonidos en planta baja)

En aquél preciso momento Alek irrumpió entrando en la casa acompañado de su superior.

Alek: Mamá? Dónde estás?

Agnes: Alek! Estoy aquí arriba hijo!

Con la atención puesta en el piso inferior, Agnes respondió mientras abría la puerta de la estancia de su hija. Volteándose, vio estupefacta la vacía cama de su joven hija percatándose de su error

Agnes: Cielo… Dios que has hecho…

Dejó aquel preciso instante atrás desvaneciéndose como una lágrima en una mejilla. Regresó en sí.